En un hogar donde se siente la armonía
en un hogar donde se vive en comunión
en un hogar donde fluye la alegría
es un hogar donde abunda la oración.
Orando juntos la familia se edifica
orando juntos se conservará el amor
orando juntos al Señor que vivifica
y que nos une en un solo corazón.
Estar conscientes que un hogar cristiano
no lo componen tan solamente dos
pues Jesucristo el Señor y Soberano
es siempre el centro de esa bendita unión.
Reflejos de Su Gloria/Luis Moux